Adopta SEAT impresión 3D

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Redacción

Sin moldes, sin límites en su diseño y 10 veces más rápido, la impresión 3D tiene aplicaciones infinitas y la industria automotriz ha sido de las primeras en adoptar sus múltiples funciones para ahorrar tiempo y ganar flexibilidad en todas las fases de desarrollo y producción de un vehículo. Así funciona el 3D Printing LAB de SEAT.

El límite está en la imaginación

“Si puedes imaginarlo, podemos hacerlo”. Este es el lema del laboratorio de impresión 3D ubicado en el Centro de Prototipos de SEAT. Con esta premisa sus nueve impresoras trabajan para todas las áreas de SEAT, como diseño, producción o logística, realizando todo tipo de elementos.

“Una de las ventajas es que podemos aplicar geometrías infinitas y así ejecutar cualquier tipo de diseño con alta precisión para todas las áreas de la fábrica, por muy complicado que parezca. Y todo en tiempos imposibles de lograr con el proceso normal”, comenta Norbert Martín, responsable del 3D Printing LAB de SEAT.

Sin moldes ni esperas

Además de la versatilidad en los diseños, la principal ventaja de utilizar la tecnología 3D es la rapidez con la que se fabrican las piezas.

En el proceso normal, para elaborar por ejemplo un retrovisor, primero hay que realizar un molde. Esto puede llevar semanas. Además, se trataría de un modelo único y si se quisiera modificar mínimamente habría que realizar otro molde.

En cambio, con la impresión 3D esta fase previa desaparece. Un archivo con el diseño llega a los técnicos y lo mandan a imprimir como si se tratara de un documento. En 15 horas la pieza está lista.

“Utilizando tecnologías tradicionales tardaríamos semanas en tener una pieza y con la impresión 3D podemos tenerlas de un día para otro. Esto nos permite hacer varias versiones en una misma semana, que se pueden probar y volver a modificar para ir mejorándolas”, afirma Norbert Martín.

Desde nylon hasta fibra de carbono

Existen diversas clases de impresoras de fabricación aditiva: Multi Jet fusion, sinterizado, láser, fusión de hilo e incluso de curado por luz ultravioleta.

Según lo que se necesite imprimir, es más indicado utilizar una u otra tecnología, ya que cada impresora realiza las piezas en un material específico. Así, además de la forma exacta, se puede conseguir un peso concreto o que el material resista temperaturas de hasta 100º.

“Un ejemplo de la tecnología que utilizamos para la creación de piezas es la impresora con CFF, fabricación continua de filamentos. En ella utilizamos no solamente plástico, también fibra de carbono para reforzarlo y disponer de una pieza mucho más ligera y resistente para que aguante muchos ciclos”, según el responsable del 3D Printing LAB de SEAT.

 

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